Fotoenvejecimiento: ¿en qué consiste y cómo prevenirlo?

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Fotoenvejecimiento: ¿en qué consiste y cómo prevenirlo?

El fotoenvejecimiento se refiere al proceso por el cual, con el tiempo y la acción de factores ambientales, como la radiación ultravioleta; nuestra piel envejece y pierde su apariencia juvenil. Aparecen arrugas y manchas pigmentadas en la piel expuesta al sol, como la cara, cuello, parte superior del tronco y superficies extensoras de las extremidades. Aunque muchos de estos efectos son naturales e inevitables, otros de los signos visibles y las consecuencias son efectos directos del sol y pueden prevenirse. Éste proceso es más severo en personas de piel clara y que tienen exposición solar intensa y prolongada, como deportistas al aire libre.

La luz solar contiene diferentes tipos de radiación, de los cuáles, la radiación ultravioleta A y B (UVA y UVB) son las de mayor relevancia por sus efectos en la piel. La radiación UVB es la principal causante del bronceado de la piel, mientras que la UVA es responsable del daño general del fotoenvejecimiento, ya que penetra profundamente en la dermis, dañando las fibras de colágena y elastina por la formación de radicales libres y proteínas catabólicas (metaloproteinasas). Conforme este proceso se repite diariamente a largo plazo, la piel dañada pierde tono y elasticidad y, se observa deshidratada, con arrugas, surcos y adelgazamiento (atrofia); además se produce rotura de vasos dérmicos (telangiectasias) y zonas de hiperpigmentación que se manifiestan en forma de manchas de color marrón café, conocidas como lentigos solares. En algunos casos, este proceso genera un daño directo al ADN de las células de la piel (queratinocitos y melanocitos), generando proliferación de células anormales y, por último, cáncer de piel.

La mejor forma de combatir el fotoenvejecimiento es mediante la prevención. La aplicación diaria y repetida de un protector o filtro solar con una medida FPS de 30 a 50+ y que provean un amplio espectro de protección, cada 2 a 3 horas. En recomendable evitar la exposición solar durante las horas pico de radiación ultravioleta (10:00 a 16:00 horas), además del uso de ropa protectora. Se debe evitar el uso de camas de bronceado.

Los antioxidantes tópicos como la vitamina C, el ácido glicólico y los retinoides tópicos disminuyen el daño por radicales libres y otros procedimientos dermatológicos como ciertos peelings químicos, pueden ayudar a revertir algunos de los cambios por fotoenvejecimiento.

Por: Dr. Javier Derma