Nutrición Emocional

El bajar de peso o cambiar tus hábitos alimenticios no solo depende de las calorías, el estrés y los cambios emocionales que tu cuerpo tiene día a día genera que ingieras alimentos no tan nutritivos, tenemos claro que no siempre comemos por hambre. También comemos cuando estamos tristes, nerviosos, enfadados, aburrido. Es lo que muchos expertos llaman el “hambre emocional”

Una fórmula para controlar el “hambre emocional” y que será muy fácil de seguir sin complicaciones y que te ayudará a tener una actitud positiva.

Ingiere más omega 3 esta te ayudara a la ansiedad, además de disminuir los síntomas de depresión.

Frutos secos ofrecen una incomparable de sustancias saludables y muy beneficiosas para aliviar el estrés y la ansiedad.
Chocolate, té y café el antioxidante del té verde, el efecto estimulante del sistema nervioso central del café a mini dosis adecuadas, que aumenta el nivel de endorfinas, y el chocolate negro, sin azúcares añadidos, que reduce la hormona del estrés, y genera bienestar.
Con frecuencia el hambre emocional se disfraza de apetito. ¿Cómo podemos detectarla?

• Prestar atención a una dieta saludable contribuye a equilibrar emociones, ansiedad y estrés.
• Reconoce y atiende tus disparadores emocionales: dificultades, soledad, miedos y situaciones de estrés se esconden tras los atracones.
• Practica la nutrición emocional sin caer en obsesiones.

No se trata solo de cuidar nuestra dieta, es preciso prestar atención al ambiente emocional y contribuir al equilibrio del cuerpo.

 

Por: Maria Elena Olvera Espindola