Comienza cambiando tu lista de super.

El proceso hacia mejorar tu alimentación comienza en el súper. Así como lo lees, para tener una alimentación balanceada el proceso de cambio comienza con las decisiones que tomas al momento de adquirir los alimentos que te proveerán de nutrientes – o no – .

 De ahí la importancia que tiene el acudir preparados a realizar nuestras compras. Y me refiero a siempre acudir con una lista previamente preparada para adquirir lo que verdaderamente necesitas y te nutre.

 Aquí te dejo algunas recomendaciones a seguir para tomar las mejores decisiones:

  1. Incluye frutas y verduras. Es recomendable adquirir la mayor variedad de frutas y verduras, ya que esto contribuirá a que dentro de ésta variedad, puedas adquirir la mayor cantidad en nutrientes. Prueba con nuevos alimentos que no hayas probado.
  2. Dile adiós a los alimentos procesados. Los alimentos procesados contienen una elevada cantidad de conservadores que matan tu flora intestinal, que es la encargada de asimilar los nutrientes que le das a tu cuerpo. Aunado a lo anterior, los alimentos procesados son refinados y en este proceso, se reduce una cantidad significativa de nutrientes. Alejarte de los alimentos procesados contribuirá a mejorar la absorción de nutrientes.
  3.  Elige proteínas magras, de libre pastoreo y sin hormonas añadidas. Cuando acudimos a adquirir nuestros alimentos, nos dejamos llevar por la apariencia más allá de leer el contenido nutricional o los aditivos que contienen. TE recomiendo elegir proteínas libres de hormonas, ya que estas contribuyen al nuestro propio desbalance hormonal que provoca en el largo plazo de su consumo, enfermedades y desequilibrios hormonales.
  4. Lee las etiquetas. La industria alimentaria crea estrategias para vender sus productos de mejor manera. En ocasiones tomamos decisiones equivocadas porque leemos “light” o “bajo en azúcar o grasas” e inclusive “orgánico” o “gluten free”. La recomendación es no dejarnos llevar por estas leyendas y leer las etiquetas, si encontramos ingredientes como “carragenina”, “glutamato monosódico” o “jarabe de maíz de alta fructosa” lo mejor es decirle NO a ese producto. Aunado a lo anterior, es recomendable también elegir las opciones más naturales posibles por lo que, si lees en la etiqueta algún ingrediente extraño, lo mejor es no llevarlo contigo.

 Recuerda que el proceso de cambio es paulatino, requiere disciplina y constancia pero sobre todo, tomar decisiones informadas para lograr nuestros objetivos y sentirnos mejor. El viaje de cien millas comienza con el primer paso.