Cómo cambiar de hábitos y no morir en el intento.

Cambiar hábitos alimenticios es uno de los cambios más difíciles para algunas personas, y más si desde pequeños vamos formando hábitos pocos saludables.

Existen personas que inician nuevos estilos de vida y nuevos hábitos alimenticios por convicción, otro por necesidad y otros por moda o, por solidarizarse con algún familiar que ha cambiado sus hábitos por algún padecimiento específico.

Todo hábito, no sólo el alimenticio, sino también el hábito de hacer ejercicio, de levantarse temprano, dejar de fumar, tomar más agua, etc. requiere de un proceso y una voluntad muy fuerte.

Este proceso, según estudios han demostrado, dura un período de entre 21 y 42 días; pero, si es interrumpido por alguna razón, debe iniciarse nuevamente desde el día uno, para realmente crear el hábito.

Una vez que te hayas dado cuenta que área es la que debes mejorar, date tiempo para analizar los beneficios que tendrás, primero debes saber qué es lo que te afecta, no puedes mejorar algo que no sabes que está mal.

Así que para hacernos más agradable un cambio de hábitos alimenticios, sobre todo durante el proceso o si somos de aquellos que se nos dificulta, te ofrezco unas alternativas de cambio que pueden ayudarte.

Identifica el hábito que seas cambiar

Haz una estrategia a tu medida para lograr tus metas

Fija metas específicas

Iniciar con hábitos que incluyan Fruta, Verdura, Leguminosas, es sencillo porque estos alimentos son ricos y nos hacen sentir bien, podemos ir reduciendo la carne poco a poco, bajar el consumo de harinas y reducir el azúcar y los refrescos.

Optar por un pan de trigo o centeno germinado para unos sándwiches de queso fresco, tomate y aceite de oliva.

Incrementa tus caminatas o tu rutina de cardio.

 Recuerda que empezar es lo difícil, una vez que lo haces no mires atrás, concéntrate en el esfuerzo y en todo lo ganado, siempre tenemos opciones para comer sano… tu voluntad y creatividad… son los ingredientes principales.