Diatermia: un excelente aliado en temas corporales

Muchos de los que realizamos ejercicio, lo hacemos además de para llevar una vida saludable, para vernos y sentirnos mejor. La belleza es un deseo natural del ser humano y gracias al ejercicio nos acercamos más a esa meta, sin embargo existen ciertos “gorditos” o “llantitas” que son muy difíciles de eliminar aunque llevemos una buena dieta y realicemos ejercicio regularmente. Por fortuna la tecnología médica está de nuestro lado para alcanzar nuestro objetivo, con aparatos capaces de reafirmar tejidos, reducir contornos, introducir productos cosméticos en profundidad y combatir el paso del tiempo.

Desde 1911 se aplica la Diatermia como medio de obtener efectos térmicos profundos en el cuerpo humano, las corrientes de alta frecuencia se vienen utilizando desde entonces como un tipo muy especial de tratamiento corporal capaz de producir un efecto endotérmico controlado con el objetivo de obtener resultados que no están a nuestro alcance por otros medios. Se trata de una técnica no invasiva de tratamientos que consiste en la transferencia de corriente de alta frecuencia al interior del territorio corporal, provocando el desplazamiento de cargas en los tejidos y la fricción de estos genera un calentamiento interno del tejido, pudiendo llegar a actuar sobre la circulación, musculatura, ligamentos, articulaciones etc. La diatermia utiliza la conversión como método de transferencia del calor. Es uno de los tratamientos que se utilizan desde la fisioterapia, por sus efectos contra el dolor.

Algunos de sus beneficios:

– Mejorar la microcirculación y el riego sanguíneo, reduciendo los tiempos de reabsorción de los hematomas.

– Activar el metabolismo y la nutrición celular al estimular la formación del colágeno y la elastina.

– Favorecer el drenaje linfático y la migración de fibroblastos. Reduce rápidamente los edemas.

– Facilitar la regeneración celular. La piel luce vital, tersa y libre de toxinas.

Aplicaciones de la diatermia

Por sus comentadas cualidades vasodilatadoras y revitalizadoras en capas profundas de la piel, su utilización está indicada tanto en estética como en traumatología y reumatología.

La diatermia capacitiva es una valiosa herramienta en los tratamientos de belleza facial y corporal. Se han logrado resultados exitosos para:

– Reafirmar el óvalo facial, suprimiendo la grasa y la flacidez del cuello.

– Eliminar arrugas y líneas de expresión en la frente y las comisuras de los labios.

– Quitar bolsas de los ojos.

– Difuminar manchas, cicatrices, estrías…

– Reafirmar la piel de brazos, manos, glúteos o abdomen, revirtiendo la celulitis.

– Disminuir adiposidades en abdomen, glúteos o piernas.

– Restar volumen ocasionado por la retención de líquidos en piernas, brazos, abdomen o glúteos.

– Elevar y reafirmar el pecho o los glúteos.

– Como coadyuvante en tratamientos para la alopecia al dilatar los folículos pilosos.

Su facultad de inducir el tejido más resistente al paso de la corriente (adiposo, cartílago, óseo…) lo hace apto para atender otro tipo de afecciones:

– Para acelerar la consolidación de fracturas.

– Para agilizar la cura de contracturas musculares o esguinces.

– Para combatir los edemas y la inflamación.

– Para extraer cálculos.

– Para mejorar la penetración de fármacos ionizables, potenciado por efecto del masaje.

Existe evidencia científica de que el empleo de corrientes eléctricas especiales para provocar un calentamiento local, profundo y controlado conquista logros nítidos y duraderos, ya sea como apoyo en procesos reductores, como tratamiento facial oxigenante o antiedad, rejuveneciendo el rostro o tonificando y remodelando zonas críticas del cuerpo como abdomen, glúteos, piernas y brazos, o como un interesante rehabilitador músculo-esquelético. Pocas técnicas son tan completas sin necesidad de emplear químicos abrasivos.