5 ALIMENTOS QUE PENSABAS QUE ERAN SALUDABLES Y NO LO SON

Con tanta información a la que tenemos acceso hoy en día, puede ser que algunos conceptos nos parezcan confusos o incluso, que tal desinformación nos lleve a alimentarnos de formas incorrectas.

 

Lo cierto es que sabiendo discernir y con el sustento adecuado, podemos tomar las mejores decisiones para llevar una alimentación adecuada y balanceada, siempre recurriendo con un especialista que nos lleve de la mano hacia nuestros objetivos.

 

Aprender a leer las etiquetas es una herramienta infalible para no cometer errores al elegir tus alimentos, sin dejarte llevar por leyendas como “gluten free”, “orgánico”, “libre de grasa” o “ libre de azúcar” que te impulsan a tomar decisiones de compra por las razones incorrectas.

 

Cabe señalar que no hay un alimento malo per se, simplemente se recomienda conocer el origen de tus alimentos, leer el etiquetado nutricional y sobre todo, cuidar las porciones y cantidades adecuadas del mismo.

 

A continuación, el listado de los cinco alimentos que creías que eran saludables, pero no lo son tanto:

 

  1. 1.    Yogurt y helados de yogurt 0% grasa. Un yogurt en su esencia, es de los alimentos más nutritivos que existen. Altos en grasas buenas y proteína, llenos de lactobacilos y probióticos que aportan un alto beneficio para nuestra salud gastrointestinal. Y hasta ahora todo bien con los yogurts, sin embargo, cuando se distorsiona la esencia del yogurt y se transforma en una bebida láctea llena de azúcar y saborizantes, todo cambia. Algo recomendable al adquirir un yogurt es garantizar lo siguiente: que tiene alto grado de proteína, que tiene grasas buenas y que no contiene azúcar ni colorantes o saborizantes artificiales. Es importante recordar que aquellos alimentos “0% grasa” en su mayoría son altos en azúcar.

 

  1. Frutos secos fritos o endulzados. Es bien sabido que los frutos secos son alimentos altamente nutritivos por la cantidad de grasas buenas y micronutrientes como el magnesio que en ellos se encuentra. Si se ingieren en su estado natural, sin freír ni tostar, son alimentos ideales y muy recomendables para nuestro día a día, recordando que las grasas son las que más calorías tienen. Sin embargo, cuando se combinan con azúcares o grasas saturadas, da como resultado el efecto contrario negativo, es decir, se convierten en una bomba de grasa o azúcar que resulta totalmente perjudicial para la salud.

 

  1. Barras energéticas. Incluso las que tienen los ingredientes más limpios, son un arma de dos filos si no medimos la porción adecuada de las mismas. En su mayoría, el componente más importante de estas barras son jarabes de alta fructosa, maltodextrinas, azúcar refinada y grasas saturadas, lo que las hacen más un postre que algo nutritivo. Si bien las hay con ingredientes más limpios, en este tipo de barras sus componentes son altamente calóricos lo que las hace más un gusto al paladar que un suplemento con altos beneficios para la salud.

 

  1. Jugos verdes envasados. Apio, pepino, jugo de naranja y piña, justo lo que nos han recomendado para nuestros jugos verdes ¿cierto? El proceso de pasteurización de los alimentos le añade azúcar a los alimentos, además les resta nutrientes y fibra. Lo atractivo y beneficioso de los jugos verdes precisamente radica en la cantidad de nutrientes y la fibra que contienen, asegúrate de leer bien las etiquetas de los jugos envasado que adquieres, principalmente que contengan fibra, micronutrientes y que no contengan azúcar.

 

  1. Granola. Avena, frutos secos, miel… ¿qué podría estar mal en esta ecuación? ¡Todo! Si bien hay granolas libres de azúcar, en su mayoría debemos asegurarnos de leer en el etiquetado el contenido de azúcar que contienen, ya que en ocasiones sobre pasan incluso la ingesta diaria recomendada en tan solo unas cucharadas de este delicioso mix.